Como he comentado en alguna ocasión, a pesar de sus limitaciones visuales mi buena amiga Ana-Isabel Leonett, pintora y escritora residente en Mera (La Coruña), continúa escribiendo. Y hace unos días me remitió un relato corto titulado “Los pícaros del Siglo XXI”, que reproduzco a continuación:

“En condiciones, extremas como las que estamos viviendo, demuestra en cada uno de nosotros el grado de empatía que tenemos ante los demás. Y es así como en plena ola de la pandemia han medrado lo “Pícaros” que visten traje y corbata.

“Se valen de amiguismos para cometer sus fechorías, bordeando los límites de la Ética y la Moral. Se aprovechan de su condición de políticos para saltarse “a la torera” la Lista de Vacunación. Gentes que deberían ser más inteligentes y servir de ejemplo, y ponerse al frente de los problemas que estamos padeciendo, para tratar de buscarles solución.

“Creo que estamos empezando la ‘Guerra de las Vacunas’, donde nos damos cuenta de que cada país inventará su “tretas” para lograr obtener mayor cantidad de vacunas, sin importarles las necesidades del prójimo.

“¡Qué bonito es tener la capacidad de comprender los sentimientos que expresan otras personas! Eso es la empatía, signo de grandeza de comprensión”.

Sigo con escritoras, para ofrecerles lo que mi buen amigo Julio López-Amado Castrillón escribió sobra el libro “Los atardeceres de Julia”, obra de la que es autora Celia Velasco-Saorí, residente en Palma de Mallorca y amiga personal del ex Director de Radio Sada (La Coruña). Bajo el título “Otra crítica de «Los atardeceres de julia», el bueno de Julito escribió lo siguiente:

«Cuando empecé a leer este libro, sin darme cuenta, pasaba las hojas con el ansia de devorármelo. Poco a poco la autora me iba metiendo en la piel de los personajes, los veía con todo lujo de detalles, y era como si fuera testigo presencial.

“El género novelesco tiene tres partes: planteamiento, nudo y desenlace y Celia Velasco-Saorí los define perfectamente, haciéndonos pasar de la tristeza a la emoción y sufrir con este final escatológico. Escrito en un lenguaje fácil, claro y con toda su crudeza, sin ningún tipo de retórica, ni frases ampulosas, aunque con un tono hiperbólico.

“En fin, es una historia en la cual una mujer madura descubre el sexo fuera de su matrimonio y compone la trilogía de la mujer perfecta: Dama en la calle, Señora en su casa y Puta en la cama.

“Así que estoy seguro del éxito editorial de la obra, cuya portada (en la primera fotografía que ilustra este artículo) hace honor a su interior. Parabienes mil.!!!».

Desde hace unos días, un bello cisne solitario (en la segunda fotografía) se pasea majestuosamente al borde del arenal de la coruñesa y turística Playa de Santa Cristina.  Lo normal es ver a estas grandes aves en el interior de la Ría de La Coruña, del Puente del Pasaje hacia O Burgo, una zona de marismas y juncales en las que tienen incluso sus nidos. Allí el agua es mucho más dulce, ya que es mayor la influencia del Río Mero. Sin embargo, la existencia de colonias de buenos peces ha hecho, sin duda alguna, que este cisne siga merodeando por cerca de las dunas.

A mí me encantan las personas optimistas y positivas. Por eso, siempre que he podido, a lo largo de mi ya dilatada vida he procurado rodearme de gente que tuviese esos valores, que considero tan importantes para el cuerpo como para el espíritu. Por eso, me ha gustado mucho la frase que Menchu Regueiro ha colgado en su muro de “Facebook”, y que reproduzco para ustedes: “??????? Lo importante es seguir adelante y mirar a nuestro alrededor, porque merece la pena ??????”.

A raíz de publicar mi comentario sobre el nuevo y exitoso libro “Baixo o signo de Eros”, de Xulio López Valcárcel, nuestro común amigo Ramón Mella, desde su habitación del Hospital Universitario de La Coruña (CHUAC), donde estaba recluido por causa del maldito Coronavirus, le remitió por mi conducto una felicitación, lo que dio motivo a este mensaje del mencionado escritor: “No, no sabía nada. Espero y deseo que se recupere pronto y bien. Que momento tan complicado! Saúdos e Saúde!”.

El pasado viernes, en “Casa Marika”, cumplí con mi tradicional ritual de comer espaguetis boloñesa ese día de la semana, en recuerdo del que fue mi gran amigo Germán Pereiro, propietario y fundador del “Hotel Santa Cristina”, sito en la coruñesa y turística playa del mismo nombre. Lo hice con un buen vino Rioja Reserva, como acostumbraba a beber en su muy grata compañía. La verdad es que los espaguetis de Marika no tenían nada que envidiar a los que hacía el bueno de Germán o a los que, después, tomaba en “El Rincón de Ger”, bautizado así en su recuerdo por su hija Ana.

Luego, como estupendo remate culinario, tomé un muy sabroso café de los de “llevar”, en el cercano “Finisterrae”, servido por la atractiva y simpática camarera rusa Olga Geranshchenkova, acompañados por Suso Boquete, que es el recepcionista del vecino Hotel Alda Santa Cristina. Tal cual, se lo cuento.

Y como premio a su probada lealtad como lectores (h-m), les regalo esta breve pero acertada frase del famoso dramaturgo Alejandro R.  Casona: “Algunos hay que parecen zurdos de las dos manos”.

Finalizo por hoy, pero les prometo que seguiré publicando más crónicas de este “Estado de Alarma-Toque de queda”, que estoy deseando que se acabe de una puñetera vez. ¡¡¡Mientras el cuerpo aguante!!!. (Fotos: Lajos Spiegel)

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